El día de la Bestia
¿Y si el Anticristo naciese en Madrid durante la Nochebuena, y un cura Jesuita lo descubriese e intentase impedirlo con la ayuda de un Heavy de Carabanchel y una estrella televisiva? Pues sí, este es el argumento de El día de la Bestia, una trama que, aparentemente absurda, se sostiene de una forma más que admirable bajo la dirección del Bilbaíno Alex de la Iglesia. Licenciado en filosofía, se abre camino dentro del panorama nacional con el corto en blanco y negro Mirindas Asesinas, una inaugural apertura a ese humor negro tan particular de este director. Posteriormente se consolida bajo los brazos de los Almodóvar en su ópera prima Acción Mutante, y ya por fin llega este inclasificable film que nada por diversos mares: la acción, el terror y por supuesto, la comedia.
Con un tono apocalíptico recorreremos una Madrid gótica y macabra llena de violencia que servirá de marco perfecto para el avance de nuestros personajes, desde un cura que tras robar un libro es capaz de explicar los estudios de Tritremio, a un jefe de seguridad de unos gran almacenes, o un heavy macarra y drogadicto que no entiende de que va eso del Anticristo. Son arquetipos de personajes que nunca se habían visto dentro de nuestro cine, desmarcándose del monotemático panorama nacional de los años 90 para concedernos un cuento navideño en tono grosero.
Terroríficamente divertida nos adentra en un universo lleno de violencia, que se integra a la perfección en la narración. En unos casos con un tono claramente cómico (madre dándole un codazo al hijo en la mesa), o en otros más crítico (policía que va dando palizas, pandillas que matan a la gente bajo un lema: “Limpia Madrid”). Todo ello, encierra una denuncia política y social que se traslada a una época identificada por las buenas acciones y los sentimientos caritativos, en un claro antagonismo con las peripecias de nuestros patéticos, perdedores y violentos personajes.
Respecto a la forma y estructura narrativa, cabe destacar el magnífico y elaborado guión que sumerge al espectador en secuencias cómicas y macabras, todo aderezado con un ritmo ascendente, que se va mudando en el gradual misterio de la salvación del mundo a través de unos sórdidos personajes. Los actores están maravillosos, desde Álex Angulo con su aspecto bondadoso trasgrediendo la ley, al tan carismático Heavy interpretado por Santiago Segura, sin olvidar a Terele Pávez que repetiría con el director Vasco en La Comunidad.
Los elementos estéticos configuran una parte primordial y esencial. Desde la magistral fotografía de Flavio Martínez Labiano, hasta la excepcional ambientación que nos deleita con un paisaje nocturno, de un Madrid marginal en clara decadencia. La Banda Sonora con un tono evidentemente rockero y cañero, aprovecha a la perfección el tirón Heavy Metal que se vivía en aquella época y de la cual destaca la canción del grupo Def con Dos “El día de la bestia”.
Acción, terror y humor, organizan esta comedia negra y ácida que consiguió convertirse en una fascinante y mordaz película que sorprendió y no dejó indiferente. Alejada de cualquier estereotipo que se ha achacado a nuestro cine, ha sido un soplo de aire fresco que bajo el talento visual de Alex de la Iglesia ha sorprendido y fascinado para abrir el cine español a cotas mucho más altas.
M.F.Abelenda